Pintor y caricaturista; consagrado como el propulsor de un nuevo tema que se transforma en imagen nacional: el paisajismo rural con casas de adobe (1885). En la práctica del humor gráfico, es el caricaturista del periódico El nuevo Bocaccio (1901). Empezó a pintar en 1881, imitando lo que veía hacer con heredada vocación artística; luego estudió con Henry Etheridge. En 1928 obtuvo una medalla de plata. En la III Exposición Nacional de Artes Plásticas (1930) presentó dos óleos, La roca de Carballo ganó una Medalla de Plata. En 1931 envió a la Exposición Latinoamericana de Arte, en Baltimore, su laureado óleo Aserrí, que volvió a enviar, junto con Paisaje  (El hombre de la carga de leña) en 1934 cuando la Unión Panamericana, en Washington, lo seleccionó como Maestro del Paisaje Latinoamericano, con la obra de los más significativos pintores del Continente. En 1939 lo eligieron Miembro Honorario del Comité Cultural Argentino, con sede en Buenos Aires. Por causa de la guerra civil de 1948, viajó a Managua, Nicaragua. Hacia 1953 pintó escenas populares.  Se dedicó al paisaje, en formato pequeño, con abundantes elementos naturales dispuestos en rincones modestos, que otorgan una sensación de gran quietud. Mereció distintos premios y reconocimientos a nivel nacional e internacional.