Pintor, grabador y fotógrafo, uno de los primeros artistas que logró vivir solamente de su trabajo como pintor, aunque pobremente, ya que no gozó jamás de éxito verdadero. Pintaba de manera compulsiva y,  por lo audaz de sus colores utilizados, se le llamó prontamente “El pintor del llamarón”. Fue profesor de artes manuales en la Escuela Normal desde 1918. Por una caricatura política lo encarcelaron en 1924. Desde 1928 trabajó de grabador y fotógrafo en El diario de Costa Rica”, en Panamá, como dibujante litográfico en los diarios La estrella y Panamá americana; por varios años en la Casa Gráfica. Participó en las exposiciones nacionales de artes plásticas, con obras como Paisaje y los paisajes Tres Ríos y San Juan. En 1942 trabajó por un año en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica. Participó en la Exposición colectiva de artistas costarricenses en la Galería de Arte Morse, Florida, Estados Unidos. Alrededor de 1952, empezó a utilizar materiales de mala calidad, a pintar de memoria de modo que su  obra se tornó repetitiva, por la necesidad de ganar dinero. En 1955 formó parte del personal de la Casa del Artista.