Escritor, profesor, periodista, educador que implantó la coeducación y defendió la enseñanza de la teoría de la evolución a inicios del siglo XX en un colegio de Heredia; director general de bibliotecas, pensador anticlerical que defendió su posición en varias polémicas; masón y miembro de la Sociedad Teosófica; mantuvo correspondencia con Rubén Darío. Fue el representante del modernismo en la literatura costarricense de la época: sus poemas revelan una concepción del mundo según la cual existen correspondencias profundas que escapan a la percepción de la mayoría. Esta unidad del universo lo lleva a la idea de una armonía universal, la cual se manifiesta en la música y la poesía; imagina la creación como un acto místico, como la revelación de esas correspondencias. Ejerció activamente el periodismo en La prensa libre, Patria, El país, El fígaro y La tribuna, fundó y dirigió el periódico La au­rora, hasta febrero de 1905, editó la revista Vida y verdad, junto con José María “Billo” Zeledón y Joaquín García Monge.  Se graduó de maestro normal en 1892 en el Li­ceo de Costa Rica; fue maestro y profesor en el Instituto de Alajuela, el Liceo de Costa Rica,  el Colegio San Luis Gonzaga de Cartago, el Colegio Superior de Señoritas, el Colegio San Agustín de Heredia, las universidades de Columbia, Northwestern, Chicago y Syracuse en Estados Unidos. Estudió filología, psicología, lenguas antiguas y pedagogía y recibió el título de profesor de Estado en el Instituto Pedagógico de Santiago; ingresó al Ateneo de Santiago. Ocupó diversos cargos oficiales en Relaciones Exteriores e instrucción pública. Como director del Colegio San Agustín, participó junto con el poeta José María Zeledón y otros, en una polémica contra un sector religioso de Heredia que se oponían a la enseñanza de la teoría de la evolución por parte del profesor José María Orozco Casorla, y también por la coeducación y las denuncias de abusos sexuales de sacerdotes católicos;  a raíz de todo el enfrentamiento, el colegio pasó a llamarse Liceo de Heredia. En 1908, junto a Joaquín García Monge, elaboró un proyecto de programas de instrucción pú­blica. Fue Ministro de Instrucción Pública hasta abril de 1918, en el Gobierno de Federico Tinoco. En ese mismo año fue nombrado Director de la Biblioteca Nacional. Trabajó en varias universidades norteamericanas desde 1919 hasta 1939 cuando se jubiló y regresó a Costa Rica donde  inició la columna bisemanal Pensándolo bien en La tribuna, que se publicó durante muchos meses. En 1942 participó en otra polémica por asuntos religiosos y por la educación laica, que incluyó al Presidente Calderón Guardia. Fue conferenciante invitado en universidades de varios países, y participó en un intento revolu­cionario contra el Gobierno de Picado conocido como el “Almaticazo”.