Destacado educador, líder político y ensayista de las primeras décadas del siglo XX. Sus artícu­los se dedican a poner en duda los mitos y los este­reotipos que consti­tuyen la opinión p­ública costarri­cense. De orientación didáctica, propone basar la identidad en postulados pacifistas y de carácter moral. Insiste en reconocer como costarricenses a nuevos sujetos históri­cos pertenecientes a otros espa­cios cultu­rales: los negros, los campesinos y los extranje­ros como parte inte­grante de la población de este país. Organizó, con la cooperación de intelectuales y obreros, la primera celebración del 1° de mayo como Día del trabajo en Costa Rica. Fundó y dirigió el periódico El rayo con Víctor Manuel Obregón, y el diario Sanción, junto a Víctor Manuel Salazar, que se editó hasta 1919 y fue el órgano del centro político juvenil del mismo nombre. El rayo, era un periódico humorístico que terminó a los pocos me­ses, cuando los directores fueron excomulgados por una caricatura sobre un clérigo. Fue miembro directivo del Ateneo de Costa Rica y dirigió los Anales de esa institución. Con “Billo” Zeledón y otros intelectuales jóvenes participó en el club político La vanguardia que apoyó la primera candidatura de  Ricardo Jiménez Oreamuno. Colaboró en varias revistas y periódicos como La obra y El maestro, que editó Joaquín García Monge, Páginas ilustradas,  El fígaro,  La república,  La informa­ción, La linterna, Ardua de la Escuela Normal de Costa Rica,  Pandemonium,  Renovación,  la revista literaria Universo y  Nosotros, esta última destinada a los estudiantes. Dirigió la revista Educación, órgano de la Escuela Normal y  los diarios El hombre libre y La tribuna, y a partir de 1918 en Repertorio americano. Durante 1910 dirigió temporalmente el periódico Cultura en el que se dio gran importancia a los intereses de los obreros. Se distinguió entonces por sus campañas críticas contra la Compañía Frutera, las empresas mineras del Pacífico y la fabricación del licor por parte del Estado. En 1911 se graduó de bachiller en Leyes y  trabajó en un Juzgado de San José. El año siguiente colaboró en Hoja obrera y en Boletín anunciador, este último de Limón. Colaboró también en la revista para niños San Selerín que codirigieron Carmen Lyra y Lilia González. Fundó con otros jóvenes el Centro Germinal. Inició su carrera docente en el Liceo de Costa Rica en 1913, en la Escuela Normal de Costa Rica. Dictó conferencias de filosofía en un programa de divulgación cultural para trabajadores. En 1916 dirigió la Escuela de Aplicación  (escuela laborato­rio de la Escuela Normal de Costa Rica) y la práctica metodológica. Ingresó en la Sociedad Teosófica.  En abril de  1918 y junto con la mayoría de los profesores de la Escuela Normal, renunció en protesta por la destitución del direc­tor Joaquín García Monge de parte del gobierno de facto de los hermanos Tinoco Granados. En setiembre, con nuevo gobierno y García Monge como Ministro de Educación, fue nombrado director de la Escuela Normal de Costa Rica y profesor pe Pedagogía y metodología, cargos que desempeñó hasta su muerte. En 1920 rehusó el ofrecimiento del presidente Julio Acosta para desempeñar la Subsecretaría de Educación y colaboró con el Dia­rio de Costa Rica. Durante el conflicto limítrofe entre Costa Rica y Panamá se alistó como soldado y viajó al frente aunque no participó en acción militar. En 1923 trabajó activamente en la campaña política por la segunda candidatura de Ricardo Ji­ménez.  Declaró su posición ideológico-política en polémica con partidarios del partido Reformista. Rechazó el ofrecimiento del presidente Ricardo Jimé­nez para ocupar el Ministerio de Relaciones Exte­riores. Durante 1926- 1927 combatió los contratos con la United Fruit Company y en 1928 hizo lo mismo con los contratos de las Compañías Eléctri­cas mediante conferencias de la Liga Cívica.