Uno de los fundadores de la literatura costarricense; educador, lingüista, protagonista de una célebre polémica en 1894 contra Ricardo Fernández Guardia por el nacionalismo en la literatura, que marcó tendencias en la época. Su obra narrativa, nacionalista y antiimperialista protesta por el avance de Estados Unidos en América Latina. En algunos de sus cuentos, aparece el conflicto entre el país y la atracción de lo extranjero, encarnado en el motivo del hombre atraído por la mujer fatal que lo aleja del hogar. Destaca también el valor de la educación como elemento de progreso.

Como educador, en 1885 presentó un proyecto de programas para las escuelas primarias; trabajó en la redacción de nuevas leyes de edu­cación común y la  elaboración de programas para educación primaria.  Fue subsecretario de la cartera de Ins­trucción Pública,  maestro, profesor y director de escuelas primarias, del Instituto Nacional, el Liceo de Costa Rica, la escuela privada de Marie Le Cappellain, la escuela de María Peralta de Rivero, el Liceo Santaneco en El Salvador de 1904 a 1908; del Liceo de Heredia entre 1909-1914. Fue inspector de segunda enseñanza y entre 1918 - 1919 estuvo a cargo de la dirección de la Escuela Normal de Costa Rica También fue director de la Biblioteca Nacional entre 1915-1917, año en el que lo nombraron director de la Imprenta Nacional; fue jefe de la sección histórica de los Archivos Nacionales. Realizó cursos de ingeniería dirigidos por Rodolfo Bertoglio y Lesmes Jiménez. Se dedicó a la edición de  documentos hasta 1924 cuando se jubiló. Publicó fragmentos de su Gramática en la revista El maestro. Dejó inéditos varios textos: Su última novela, Las dos tinajas. Juguete cómico en verso y Cartilla de esperanto, y manuscritos extraviados: Historia de la educación costarricense, La Costa Rica precolombina, Curso de filología castellana, En la ciudad del lodo, El duende del encinar, Toño, Mañanita de sol, Las musas en el colegio, Elisa.