Escritor, educador, creador de revistas que marcaron la labor editorial costarricense del siglo XX, especialmente el Repertorio americano, la mejor revista que ha habido en el país, reconocida internacionalmente; autor de El moto, y La mala sombra y otros sucesos, textos fundadores de la narrativa costarricense que marcan el tránsito del cuadro de costumbres al relato realista. En su narrativa se aleja de la óptica costumbrista y presenta personajes desarraigados y marginales, oprimidos por las condiciones sociales adversas pero, sobre todo, por su incapacidad de adaptación a un mundo que los ignora. De esta manera, cuestiona la imagen idílica y familiar de la sociedad costarricense.

Repertorio americano, la revista que dirigió durante medio siglo, apareció en San José el 19 de septiembre de 1919; el último número, extraordinario, lleva la fecha de 1959 para completar simbólicamente los cuarenta años de la publicación. Concebida como "revista de revistas", era una selección de las lecturas de diversas publicaciones americanas y europeas; inlcuia artículos de escritores de Hispanoamérica y otros países, con textos literarios y comentarios acerca de asuntos políticos, económicos, filosóficos y sociológicos.  Esta publicación, que aúna la voluntad didáctica y la opción popular de toda una generación de escritores nacionales, se mantiene al margen de la especialización; es un semanario literario, político y cultural que da cabida a diversas posiciones estéticas e ideológicas, tanto nacionales como continen­tales. Comenzó a trabajar como maestro en la Escuela Buenaventura Corrales, y entre 1901 y 1904 estudió en Chile. Profesor en el Liceo de Costa Rica, fue despedido por divergencias con el gobierno de Ascensión Esquivel. Fue profesor y director en la Escuela Normal de Costa Rica, en Heredia. Llevó a cabo una intensa labor editorial al crear muchas revistas que al mismo tiempo funcionaban como editoriales que publicaban la obra de autores costarricenses y extranjeros, además de Repertorio americano, por ejemplo, El convivio y El rincón de los niños. Fue director de la Biblioteca Nacional. En 1944 la Universidad de Columbia le otorgó el Premio "María Moors Cabot", por su destacada actividad periodística. En 1958 fue declarado Benemérito de la Patria.