Uno de los máximos representantes de la mejor época de la imagineria nacional. Nació en Alajuela y murió en San Ramón. Comenzó a esculpir aves de manera autodidacta; restauró imágenes sacras y talló algunos crucifijos y belenes navideños. A mediados del siglo XIX por solicitud del obispo Anselmo Llorente y Lafuente, realizó un crucifijo con goznes en los hombros para la Parroquia de San Ramón, que luego se trasladó a la nueva parroquia y más tarde a la iglesia de Santa Teresita en San José.  Hacia 1877 organizó su taller en esa ciudad, donde, por encargo del ingeniero Lucas Fernández Ramírez, talló el “Cristo yacente” de la Catedral. En 1884 vivió por un tiempo en el barrio San Antonio de Alajuela, en donde tenía un taller imaginero. Luego se trasladó a San Ramón. En 1886 participó con las obras “El primer paso” y el “Sueño de la inocencia”, que ganaron mención honorífica en la Primera exposición nacional organizada con motivo del 65º aniversario de la independencia de Centro América por la Oficina de Estadísticas. En 1897 ganó la Medalla de Oro de la exposición previa a la Exposición Internacional Centroamericana de Guatemala.  En 1901 se dedicó al comercio.