Imaginero, considerado “el artífice del santo dolor”, porque logró, en una obra equilibrada, el mayor virtuosismo para afrontar ese tema pasionario. Esculpió con madera de cocobolo. Nació en San José, descendiente del artista imaginero Lico Rodríguez Cruz. Se inició como linotipista, tipógrafo y ayudante de fotografía en el taller de Pablo Baixench, aprendió con el caricaturista y periodista colombiano Alfredo Greñas, pintura con José Zúñiga Valverde y con el escultor barcelonés Luis Llach. Obras suyas se hallan en las iglesias de La Merced, la Catedral de Alajuela, el Sagrado Corazón de Jesús, Alajuela y la Basílica de los Ángeles, Cartago. En su taller se formaron los escultores que introdujeron luego la escultura moderna en el país: Juan Rafael Chacón Solares, Néstor Zeledón Varela, Juan Manuel Sánchez Barrantes y su hijo Francisco Zúñiga Chavarría.