Abogado, diplomático, periodista y político.  Fue director del periódico El derecho, participó activamente en política, fue electo diputado al Congreso Constitucional en varias oportunidades, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en El Salvador  y Guatemala,  Secretario de Estado en el gobierno de González Flores, Ministro de Costa Rica en los Estados Unidos, Secretario de Estado en las Carteras de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Beneficencia y Culto. Participó en la Revolución del Sapoá contra el gobierno de Tinoco. En 1932 fue candidato a la presidencia de la República, pero al perder las elecciones, tomó el  Cuartel Buena Vista con un grupo de partidarios, lo que es conocido como el “El Bellavistazo”, rebelión que sólo duró cuatro días.