Sacerdote, periodista, conocido como el “Padre Arista”, una de las personalidades más influyentes del país en los años que siguieron a la declaración de la Independencia; fundó en 1834 del segundo periódico que circuló en Costa Rica, La tertulia, el cual se caracterizó por sus críticas al gobierno y la sociedad. La naturaleza sarcástica y a veces ofensiva de algunas notas lo hicieron muy popular. Fue diputado a la Asamblea Constituyente en 1823, miembro y presidente del Consejo Representativo de 1825 a 1827, varias veces elegido diputado. En 1838 formó parte de la Asamblea Constituyente y, además, dirigió la imprenta del Estado. En 1823 participó en el grupo Tertulia patriótica, que en 1832 se organi­zaron políticamente para combatir al segundo jefe de Estado, José Rafael Gallegos y la llamada Ley de la Ambulancia. Hijo de Nicolás Castro Alvarado y Juana Ramírez, personas muy importantes de  la sociedad costarricense, estudió en Cartago y en el Seminario de León, Nicaragua, en el cual se ordenó sacerdote. Se relacionó con un grupo de intelectuales y personalidades importantes de la época, como Braulio Carrillo, Juan Mora Fernández, el presbítero Miguel Bonilla, Juan de los Santos Madriz. Según la tradición, fue el primero en recorrer en coche el camino San José-Puntare­nas.