Abogado graduado en León, Nicaragua, presidente de Costa Rica de 1835 a 1837 y de 1838 a 1842. Durante su gobierno Costa Rica se separó de la República Federal de Centroamérica y se convirtió en un país soberano. Impulsó cambios decisivos de la vida social: prohibió la vagancia, el vicio y el crimen, hizo que los habitantes vivieran bajo un código de honradez, moralidad y trabajo; ordenó la administración pública. El país pagó la parte de la deuda que tenía la Federación centroamericana con Gran Bretaña; se fomentó el cultivo del café, se decretaron los primeros códigos del país (penal, civil y de procedimientos de ambas materias); se promulgó el Código General del Estado de Costa Rica (1841); se desarrolló un plan de impulso agrario y se organizaron los Tribunales de Justicia.

Fue diputado y presidente de la Asamblea Legislativa de Costa Rica y representante de Costa Rica al Congreso Federal Centroamericano, en El Salvador. Al derogar la Ley de la ambulancia, durante su primera administración, se produjo una guerra civil. Después de un golpe de Estado contra Manuel Aguilar Chacón, asumió poderes dictatoriales: la Asamblea Constituyente suspendió sesiones en diciembre de 1838 y el plenario no volvió a reunirse; en 1841 emitió la Ley de Garantías que lo declaró “Jefe vitalicio e inamovible del Estado”, con más poder para llevar a cabo las reformas necesarias para el desarrollo del país. Trató de abrir un camino para que comunicar el Valle Central con Matina pero no lo pudo culminar satisfactoriamente porque el gobierno de Francisco Morazán detuvo los trabajos; debido a su empeño, el Parque Nacional entre San José y Limón y una carretera entre San José y Guápiles llevan su nombre. Fue derrocado por el General Francisco Morazán en 1842 y expulsado del país. Murió asesinado el 15 de mayo de 1845 en un pequeño pueblo de El Salvador. El 15 de mayo de 1972 sus restos fueron trasladados a Costa Rica. Fue declarado Benemérito de la Patria en 1971.