Arquitecto catalán, llegó a Costa Rica en 1910 procedente de Sudamérica. Su obra arquitectónica es de influencia modernista o Art Nouveau e incorpora elementos de influencia historicista, por lo que su trabajo se califica de “modernista con acento ecléctico”, por ejemplo, el Cuartel Militar de la Policía y la cárcel de Cartago,  diseñados y construidos en 1910.  El empleo de esos lenguajes (modernistas con acento ecléctico) marcó la transición para el advenimiento de la arquitectura moderna en Costa Rica. Algunas de sus obras más importantes son el edificio de Correos y Telégrafos de San José, diseñado en 1914 en concreto armado, y  el edificio de Correos y Telégrafos de  Heredia de 1915, de concreto armado y composición clásica. Otro aporte fue el diseño para la Basílica de Nuestra Señora de Los Ángeles, que constituye la obra de arquitectura eclesiástica más relevante. El proyecto, iniciado en 1912 y concluido en 1930 con la dirección del arquitecto José Fabio Garnier siguiendo los criterios de diseño de Llach, fue descrito por él mismo como de un estilo “bizantino puro”, con una planta basilical en cruz griega. Realizó obras de carácter funerario que datan de 1910 –como la bóveda y la capilla de la familia Rojas en el Cementerio General de San José, de lenguaje ecléctico que combina formas neogóticas y neobizantinas, y el mausoleo de la Sociedad Española de Beneficencia de 1924--.  Fue nombrado presidente de la comisión técnica inspectora de los edificios públicos, por los  daños causados por del terremoto del 4 de mayo en Cartago, con la misión de definir los nuevos sistemas constructivos que se emplearían en la reconstrucción de la ciudad en general. Tuvo una activa participación como propietario y director de la revista Arte y vida, fundada en 1909 por el español Daniel Ureña, para informar sobre arte, teatro, música, espectáculos, actualidades y, excepcionalmente, temas de arquitectura, que introdujo a partir de 1910, así como el estilo modernista de la diagramación y el diseño gráficos.