Se lo considera el primer tratadista de derecho en Costa Rica que, como catedrático de derecho civil y público de la Universidad de Santo Tomás, se preocupó por difundir las teorías jurí­dicas modernas. Obtuvo el bachillerato en Filosofía en la Universidad de Santo Tomás, estudió derecho en Guatemala. En Costa Rica continuó su preparación universitaria y obtuvo el doctorado en la Universidad de Santo Tomás. Fue juez  varios años. Se dice que, cuando el Gobierno de la época quiso apartarse de las normas regulares, junto con otros mantuvo el principio de rebeldía ciudadana necesaria para salvar la libertad civil. Desempeñó altos cargos oficiales, como consti­tuyente en dos ocasiones, magistrado por mu­chos años y canciller de la República de 1874 a 1875. En 1877 quedó ciego y viajó a Estados Unidos buscando la recuperación de su visión sin resultados. Falleció en Napa, California; sus restos fueron trasladados en 1888 por Bernardo Soto.