Pintor, escultor, constructor contratista y caricaturista español, vivió en Costa Rica a fines de siglo XIX. Realizó la primera caricatura publicada en un semanario costarricense. En 1892 exhibió en forma anónima en El padre español, “periódico independiente, ilustrado y de caricaturas”, un dibujo humorístico en el que censura los procedimientos dictatoriales del entonces presidente de la República, José Joaquín Rodríguez Zeledón, lo cual lo obligó a dejar el país.