Por su valioso legado en la historia de la música nacional, se le considera uno de los mejores compositores de Costa Rica: se hizo famoso por la composición del bolero “Noche inolvidable”: compuesto en Barranca, Puntarenas, en 1939, fue interpretado por primera vez por el niño Eduardo Blanco, luego por cantantes y orquestas internacionales como la cantante brasileña Sadia Silou y la orquesta francesa Caravelli. Es autor de alrededor de 140 composiciones, algunas de las cuales fueron interpretadas por cantantes de la talla de Julio Jaramillo y creó los ritmos del guarí y el garabito. Participó con la Orquesta filarmónica de Puriscal como ejecutante del bugle; tocó en una orquesta típica de guitarras, mandolinas y violines; participó en el programa de Radio San José “La corte suprema del arte”, y en la radio la Voz de la República. Sus primeras composiciones fueron “Por qué me engañas, corazón”, “Después fuiste tú”, “Carmen”, “Ya no quiero que vuelvas”, “Para mi madre”. Su primera grabación internacional fue del bolero “Por qué me engañas, corazón”, hecha por el Trío Cantarrecio, de México: otras de sus composiciones fueron cantadas por Bienvenido Granda y el venezolano Carlos Jara. También muchos cantantes nacionales grabaron su música: Rafa Pérez, Gilberto Hernández, Luis Molina y Eduardo Blanco. Construyó famosas guitarras en un taller que poseía en el barrio La Dolorosa, en el que se reunían los músicos con intelectuales y periodistas.