Músico, considerado uno de los precursores de la música popular ya que después de Hugo Mariani, logró consolidar las orquestas populares y la música de salón en Costa Rica. Compuso la música de la comedia Un picnic delicatessen, cuyo libreto escribió José Marín Cañas con la puesta en escena del pintor Manuel de la Cruz González. Grabó piezas suyas en el estudio de la RCA de Nueva York, con el famoso grupo Los Castillians. Parte de su repertorio incluye piezas como “Irazú”, “Leyendo tus cartas”, “Tu sonrisa”, “Cómo se mueren las hojas”, los danzones : “Traube” y “Melenita rubia”, el tango “El pibe soñador”, el  vals “Cabanga”, el bambuco “Viendo las hojas caer”, los boleros “Luna en el estero” y “No puede ser”, estos interpretados por Guillermo Sancho y grabados en la Sala Tassara de Barrio México, con el refuerzo de algunos violinistas de la Orquesta Sinfónica Nacional. Oriundo de San Antonio de Belén, Heredia, fue docente en el Liceo José Joaquín Vargas Calvo, de San Pedro, y en el colegio Metodista.