Sus ensayos conciben la crítica literaria como recreación artística. Aborda  temas literarios y políticos desde una visión existencialista y comprometida. 

En 1919 partió para Europa e ingresó a la Facultad de Letras de la Sorbona en París, Francia, donde se relacionó con muchos escritores latinoamericanos y europeos. Después de su regreso a Costa Rica en 1932, impartió clases de castellano, francés y literatura clásica en el Colegio Superior de Señoritas y en el Liceo de Costa Rica. Al fundarse la Universidad de Costa Rica, pasó a trabajar en la Facultad de Bellas Artes como profesor de estética; además, fue profesor en la Facultad de Filosofía y Letras y en la de Ciencias y Letras como profesor de literatura latinoamericana y francesa. En 1965 fue nombrado embajador de Costa Rica en Francia, además fungió como miembro de la Academia Costarricense de la Lengua y Profesor Honorario de la Universidad de Costa Rica.

            León Pacheco dedicó parte de su vida al periodismo, y desempeñó el cargo como director de corresponsales de La Razón de Buenos Aires en Europa, corresponsal del Diario de la Marina y de Bohemia de La Habana desde 1928;  colaboró con El Universal de Caracas, El Tiempo de Bogotá", Novedades de México, ABC de Madrid, “Cuadernos Americanos” de México, "Repertorio Americano", "Brecha" y "Combate" de Costa Rica y fue jefe de la sección latinoamericana de "L'Intransigent" y "Revue de L'Amerique Latine" de París.  Además, fundó "Parisina" con Enrique Gómez Carrillo en París, "La Revista Universal" con el colombiano Miguel Santiago Valencia y la revista "Ahora" con el español Amadeo Legua. Sus obras El hilo de Ariadna y Tres ensayos apasionados le valieron el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría, en la rama de ensayo, en 1965 y 1968 respectivamente.