Cantante y mecánico industrial, considerado el primer cantante nacional de orquesta, que debutó con la agrupación de Gilberto Murillo; con la Orquesta de Cubero grabó en La voz de la Víctor melodías como “Acurrucadita” y “Secreto” y viajó a Panamá y Nicaragua; intentó enviar algunos discos a Colombia pero la orquesta se disolvió. En 1950 se retiró de la música y se dedicó a su taller de mecánica aunque en algunas ocasiones, después de la separación con Cubero, cantó con grupos como la Orquesta de Lubín Barahona, La pandilla, Cinco céntimos y Pura vida.