Considerado un icono de la música popular costarricense, ha sido el único extranjero que formó parte del movimiento del “filin” cubano, con el cual el bolero alcanzó su máximo esplendor. Cantante y guitarrista, compuso conocidas canciones como “Romance en La Habana”, “Eso es imposible” (compuesta alrededor de 1956), “México de luz y color”,  el bolero “Dominicana”, “Me quedo callado”, “Dialoguemos”, “Solo para recordar”. Muchas de estas llegaron a la voz de reconocidos cantantes como Marco Antonio Muñiz, Alberto Beltrán y Paquito D' Rivera, este último grabó la canción “Romance de la Habana” con la Sinfónica de Berlín. Su nombre de pila fue Ramón Jacinto Herrera Córdoba, nació en Limón, tocaba guitarra; a los 22 años viajó por Colombia, regresó a Costa Rica en 1950, tres años después recorrió Centroamérica, llegó a Cuba, donde conoció a Olga Guillot, Beny Moré, la Sonora Matancera. Fue acreedor de varios reconocimientos tanto a nivel nacional como internacional, por ejemplo, el 13 de abril de cada año se declaró en Miami “El día de Ray Tico” como homenaje de parte de la colonia cubana. Sus restos fueron incinerados y sus cenizas esparcidas en la playa Los Baños, Limón, según sus deseos.